Lady L

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martes, 20 de marzo de 2012

La blonda oquedad

A veces me asombro de mi propia estupidez y en esos casos no me queda otra que reírme, qué le voy a hacer. Me pasan cosas como querer apagar el aire acondicionado con el control remoto del televisor, guardar la sal en la heladera, o hacer comentarios desacertados en Facebook, como esas tías viejas que todavía no saben usarlo y dan un poco de vergüenza.

El último de esos papelones cibernéticos lo cometí ayer, cuando comenté un status que rezaba "cómo pesa marzo" con un "no me digas que querés otro viaje, descarada". La autora del status era una abogada que participa en los juicios a los militares por los crímenes de la dictadura, y claramente hacía referencia al aniversario del 24 de marzo. En fin, me lo tuvieron que decir para que me avive, y me agarró una tentación tal que no pude parar de reírme, pensando la sarta de barbaridades que estaría pensando el público feisbuquero de mí.

Y bueno, como diría Tita Merello, ¡yo soy así! Lo asumo. A veces soy una rubia hueca. Y me la banco.


jueves, 15 de marzo de 2012

Sorpresa abismal

Ahhhh ¡tengo una chochera! Hace un tiempo sigo un blog al que ni me acuerdo como llegué pero que me parece muy bueno. Se llama Parado en el Abismo, y si no lo conocen pueden verlo acá. Imperdibles las entradas sobre el odio, que me han hecho largar carcajadas sonoras en plena jornada laboral.

Resulta que además de blog hay pequeñas y muy cuidadas ediciones en papel, que se distribuyen gratis por la ciudad, algo que me pareció simplemente genial. Repito: gratis, algo no muy fácil de encontrar en estos días, sin otro interés que el de hacer llegar sus ideas a otros, sin publicidades ni fines ocultos en el medio.

Así que me contacté con el artífice de todo eso, que se hace llamar Pablix, para ofrecerme como una especie de agente oficial distribuidor, digamos.

Me acaban de llegar los primeros ejemplares, y como si eso fuera poco, ¡una libreta hermosa de regalo!! Me sigue sorprendiendo (para bien) encontrar gente tan copada y talentosa por el mundo. Hace bien.

Acá les dejo foto del librito para que si lo ven por ahí lo reconozcan y no duden en llevarse uno. Es gratis (¿quedó claro?), cabe en la cartera de la dama o en el bolsillo del caballero, y es muchísimo más entretenido que mirar Tinelli o Dulce Amor.

Comité de bienvenida de los ejemplares

miércoles, 7 de marzo de 2012

Al agua, chancho

La pileta está dividida en varios carriles: lento, medio, rápido, recreativo. En cada uno la fauna es distinta.

El lento siempre lo ocupa gente mayor, que se desplaza a la velocidad de una mancha de aceite. Prefieren nadar de espaldas, haciendo la plancha como quien dice. El guardavidas está atento a ese sector más que a ningún otro, porque a mayor edad las probabilidades de calambre/ahogo aumentan (digo yo).

En el medio va la gente como uno, o sea, los medianamente jóvenes y sedentarios que decidieron hacer algún deporte y se compraron todo el equipito, que dicho sea de paso es muy poco sentador. Están los que nadan con estilo y los que le pegan de lleno al agua en cada brazada con las palmas abiertas, o parece que tienen las piernas inutilizadas. Para eso sirven las antiparras, para ver qué mal nada el que va adelante. También están los que se quedan en el borde y se sumergen para pispear al público femenino en malla, pensando que son invisibles.

En el carril rápido están ellos, los Nadadores con mayúsculas, los que saben que la mallita les queda bien entonces se quedan unos minutos en el borde, examinando el terreno, desfilando con sus cuerpos modelados de pseudo Meolans. Las Nadadoras mujeres, en cambio, no son tan agraciadas. Se las reconoce por el diámetro de su espalda. A veces me quedo mirándolas y pienso que les debe costar bastante conseguir corpiño a las pobrecillas.


jueves, 23 de febrero de 2012

Que el dolor no me sea indiferente

La verdad es que no hay mucho que yo pueda decir sobre lo que pasó ayer en Once, además de que me da mucha tristeza y bronca.

También un poco de vergüenza por cosas que vi y leí en los distintos medios de comunicación, que ayer parecián competir por mostrar la foto más impresionante, regodearse en la espera para conseguir primero la lista de víctimas fatales. Todo con música de película de fondo y subtítulos amarillistas: el espectáculo antes que la información.

Y no sólo fueron desacertados los medios sino también mucha gente que comentó en distintos foros cosas tales como "Acá la culpa la tuvo el maquinista" o "¿Qué hacía un nene solo a esa hora en el tren? No sería un vendedor ambulante o uno de esos que piden monedas?" (textual).

Así que ante tanta obscenidad mediática yo acá hago silencio, pero no por indiferencia, sino por respeto a toda la gente que hoy está pasándolo realmente mal. Que hablen los que tendrían que haberlo hecho ya. Y que se hagan cargo.
 

martes, 14 de febrero de 2012

Desafío

Lady V de Lado V me desafió a contar 7 verdades sobre mí. Qué difícil. Porque no es cuestión de decir unas cuantas cosas que, aún siendo verdades, no tienen ninguna relevancia o se pueden deducir fácilmente de lo que escribo en los posts. No. Lo interesante es decir 7 verdades incómodas, de esas que dan un poquito de vergüenza, y hasta vergüenza ajena para el que las lee.

Así que ahí van!

1. Nunca vi Star Wars. Desconozco los nombres de la mayoría de los personajes y siempre quedo afuera de los chistes nerds que se hacen al respecto. No descarto ver la versión en 3D que se reestrena este jueves.

2. Me molesta que la gente grande diga "pipí" y "popó". Casi tanto como los que creen que es más fino pronunciar "picza" que "pisa" cuando hablan de pizza.

3. No leí el Quijote, ni la Divina Comedia, ni Moby Dick, ni un millón de otros libros que algunas personas consideran fundamentales.

4. Me molestan mucho los vestuarios de los gimnasios y la mezcla de impudicia y exhibicionismo que son capaces de desplegar algunas mujeres. En este momento estoy desarrollando una técnica para maniobrar con la malla de natación (o traje de baño, para los susceptibles) sin tener que mostrar nada de nada.

5. Me da muchísimo asco tocar polvo de tiza o talco.

6. Los dedos de mis pies son horribles. Posta, si fueran ajenos los criticaría sin piedad.

7.  Me presenté en la primera edición de Operación Triunfo, con prueba de cámara y todo. Obviamente no quedé.

El desafío, aparentemente, se tiene que pasar a 7 personas. Así que los que se animen, están invitados a ponerse de pie y confesar.